Puerto Montt — En una sesión extraordinaria autoconvocada realizada este lunes, el Concejo Municipal de Puerto Montt desestimó por cinco votos en contra y cuatro a favor la petición de remoción del administrador municipal, Fernando Orellana. La solicitud había sido presentada originalmente por el concejal Sebastián Almonacid, quien cuestionaba la participación del funcionario en el proceso de concurso público del director de Operaciones, Ignacio Ávila.
Tras las exposiciones de cada edil, la moción de destitución fue rechazada por los concejales Verónica Cárdenas, Valeria Baza, Bárbara Cáceres, Carola Rival y José Segura. Por su parte, los votos a favor provinieron de Mirta Vega, Bárbara Álvarez, Evelyn Chávez y Sebastián Almonacid.
Respaldo de la alcaldía y llamado a elevar los estándares
Finalizada la votación, el alcalde Rodrigo Wainraihgt valoró el resultado y entregó un firme respaldo al administrador municipal, calificando el proceso como un «juzgamiento político» que busca la destitución sin fundamentos jurídicos definitivos.
«Esto es una situación que se había repetido el año pasado con dos funcionarios a quienes también se les juzgó públicamente, políticamente. Y al final resulta que lo que hizo ese sumario es que esas dos personas que habían sido acusadas de falta de probidad salieron completamente absueltos y eso no se puede repetir», manifestó el jefe comunal.
En la misma línea, Wainraihgt enfatizó que el municipio ya elevó todos los antecedentes a la Contraloría General de la República para que sea el órgano contralor el que determine las responsabilidades, asegurando que si dicha entidad establece que se debe remover al administrador o retrotraer el concurso, el municipio acatará la resolución.
Asimismo, el alcalde cuestionó el actuar del concejal Almonacid, apuntando a un dictamen de Contraloría que señalaría que el edil estaría excediendo sus facultades de fiscalización: «Está presentando dos requerimientos diarios y eso sin duda que produce problemas en cada una de nuestras direcciones. Imagínense, con todos los problemas y necesidades que tenemos en la calle…», señaló.
Postura del administrador y de los concejales
Por su parte, el administrador municipal Fernando Orellana agradeció el respaldo del alcalde y de los ediles que votaron en contra de la destitución, destacando los avances de la administración local.
«La gestión municipal habla por sola sola. Hoy los vecinos reconocen un Puerto Montt más tranquilo, más ordenado y mejor gestionado… Estoy confiado, tranquilo, en que el proceso que enviamos a la Contraloría es quien debe determinar las responsabilidades», expresó Orellana.
Desde el concejo, voces como la de la concejala Verónica Cárdenas y el concejal José Segura coincidieron en la necesidad de aguardar el dictamen oficial de la Contraloría, manifestando que se ajustarán estrictamente a lo que el organismo contralor determine respecto a posibles sanciones o medidas administrativas.
