El parlamentario y los representantes legales de la víctima anunciaron acciones penales y solicitudes por Ley de Transparencia para determinar responsabilidades institucionales ante un hecho calificado de máxima gravedad.
El senador Fidel Espinoza respaldó firmemente las acciones legales emprendidas por la familia de una paciente con enfermedad terminal que fue víctima de un grave abuso sexual previo a su deceso en el Hospital de Puerto Montt. En un encuentro sostenido este lunes junto a Richard Espinosa —hijo de la fallecida— y el abogado patrocinante Mauricio Sáez, se detallaron los pasos a seguir mediante una querella penal y requerimientos por la Ley de Transparencia para esclarecer las fallas en los protocolos de custodia y resguardo del recinto asistencial.
Ante la gravedad de los hechos, el parlamentario advirtió que la situación exige una investigación profunda y delimitó las responsabilidades institucionales frente a las individuales: “Una cosa puede ser la inimputabilidad personal del agresor, pero otra cosa es la inimputabilidad del Hospital de Puerto Montt. Vamos a llegar hasta las últimas consecuencias porque lo que ocurrió es algo que no le puede ocurrir a ningún paciente que esté bajo resguardo y seguridad que se le entrega a una familia que confía en una institución”. Asimismo, el legislador calificó el suceso como “un hecho de la más extrema gravedad, donde una mujer esforzada, madre de dos hijos fallece en condiciones que tienen que ser investigadas, pero que previo a ese fallecimiento es objeto de una agresión de carácter sexual que bajo punto de vista alguno genera inimputabilidad institucional”.
Profundizando en las anomalías detectadas en el establecimiento, el senador recalcó que “los hechos son de tan extrema gravedad que nos llevan a pensar que hubo negligencias inexcusables que son inaceptables. Como senador, voy a apoyar no solo a la familia de Richard y a su hermano, sino que a la comunidad de Puerto Montt que tiene que sentir que el hospital es un organismo institucional que defiende y protege a sus pacientes, cosa que aquí no ocurrió”.
Por su parte, el abogado Mauricio Sáez explicó el curso de las diligencias judiciales que liderará el equipo jurídico: “Nos vamos a hacer parte de la causa presentando la querella penal respectiva, y estamos en espera de antecedentes que se solicitaron por vía de transparencia al Hospital de Puerto Montt con el fin de recabar información para hacer los estudios del resto de acciones judiciales que pudiesen ser pertinentes”. El jurista enfatizó además la necesidad de auditar los estándares internos del centro de salud: “Hay una serie de protocolos que se debe estudiar si fueron aplicados o no, y revisar las responsabilidades también que ameritan en este proceso, porque aquí no solo hay una presunta agresión, sino que también todo un proceso detrás que involucra los resguardos que la madre de mi representado debió haber tenido mientras se encontraba hospitalizada”, puntualizando que “que ocurra un eventual abuso dentro de un recinto hospitalario no es algo común, por ende también hay que revisar si efectivamente hubo protocolos o si esos protocolos no se cumplieron y cuáles fueron las razones por lo cual esto no ocurrió”.
Finalmente, el hijo de la víctima, Richard Espinosa, relató el profundo impacto emocional que ha significado este trágico desenlace: “estamos muy dolidos, nosotros teníamos que en sí aceptar la muerte de mi madre, algo inevitable para todo hijo, pero que hayan ocurrido estas negligencias ha sido un doble golpe. Dentro de un hospital pensamos que nuestros familiares van a estar mejor cuidados que en nuestra casa, confiamos que en un hospital se les van a dar los servicios y atención que merecen”. Con firmeza, cerró manifestando que “lo que busco es que se haga justicia por mi madre, en su honor, en su memoria, en su orgullo como mujer. No voy a bajar los brazos hasta llegar a las últimas instancias y que esto no le vuelva a suceder a ninguna paciente dentro de un recinto hospitalario, a ninguna una mujer, porque todos venimos de una madre y que suceda esto es el dolor más grande que puede sentir un hijo”.
