El gremio acusa un grave deterioro del clima laboral, hostigamiento a dirigentes y una falta de diálogo con la Dirección, por lo que solicitaron la intervención directa del Servicio de Salud del Reloncaví.
LLANQUIHUE — En esta jornada, la FENATS Unitaria del Hospital de Llanquihue emitió un firme comunicado público para anunciar el inicio inmediato de una movilización y estado de alerta gremial, luego de denunciar un profundo deterioro en las condiciones laborales y graves dificultades en la gestión interna del establecimiento de salud.
El documento gremial expone un escenario preocupante marcado por situaciones de acoso laboral, maltrato y descalificaciones directas tanto hacia funcionarios de base como hacia los dirigentes de la asociación, sumado a diversas trabas que limitan el correcto ejercicio de su labor sindical. Asimismo, la organización cuestiona duramente el manejo prolongado de suspensiones, sumarios y desvinculaciones que mantienen a los trabajadores y a sus familias en un clima constante de incertidumbre y falta de información transparente.
Desde el gremio aclaran con firmeza que sus reiteradas solicitudes de información sobre la gestión del hospital responden exclusivamente al compromiso histórico que mantienen con el establecimiento, sus trabajadores y toda la comunidad usuaria, lamentando profundamente que estas instancias de fiscalización no hayan sido bien recibidas ni encontraran apertura al diálogo por parte de la Dirección del recinto.
Ante la nula respuesta a las problemáticas acumuladas, la organización confirmó que ya solicitó la intervención formal del Servicio de Salud del Reloncaví con el objetivo de encauzar soluciones concretas, por lo que decidieron iniciar esta movilización que los mantendrá en estado de alerta a la espera de una respuesta institucional favorable.
Finalmente, la FENATS Unitaria envió un mensaje directo a la comunidad usuaria para asegurar que su compromiso con la salud pública permanece intacto, recordando que cuidar a quienes trabajan en el hospital es también una forma fundamental de cuidar a quienes reciben atención, exigiendo en definitiva respeto, transparencia y condiciones dignas para trabajar y ejercer la representación gremial.

