La dirigenta gremial Ingrid Vargas calificó de «incomprensible» que una jefatura subrogante alcanzara casi $14 millones, mientras la red asistencial enfrenta severos recortes y políticas de austeridad.
Una fuerte controversia se abrió al interior de la red asistencial tras la denuncia pública realizada por la presidenta de la Fenats Unitaria del Hospital de Puerto Montt, Ingrid Vargas Espinoza, respecto a un cuantioso incremento en la remuneración de una jefatura en el Servicio de Salud Del Reloncaví (SSDR).
De acuerdo con antecedentes extraídos de la plataforma de Transparencia Activa y expuestos por la entidad gremial, la persona que ejerce la Subdirección de Gestión de las Personas en calidad de subrogante (s) percibía inicialmente una renta bruta superior a los $7 millones de pesos, monto que posteriormente escaló hasta situarse cerca de los $14 millones, lo que —a juicio del gremio— representa un incremento aproximado del 80%.
Choque con la política de austeridad
Para la dirigenta gremial, el hecho resulta profundamente contradictorio frente a la coyuntura financiera que atraviesa el sector público de salud, marcado por restricciones presupuestarias, recortes en bienes y servicios, freno a la contratación de personal y la limitación estricta de horas extraordinarias para los funcionarios de base.
«Cuando a los establecimientos y a sus trabajadores se les exige austeridad y hacer más con menos recursos, es legítimo preguntarse por qué, al mismo tiempo, se producen incrementos remuneracionales de esta magnitud en determinados cargos», enfatizó Vargas.
Exigen aclarar criterios y prioridades
Desde la organización gremial recalcaron que, con independencia de las asignaciones o ítems técnicos y legales que pudieran componer dicha liquidación, la administración debe aclarar públicamente los fundamentos detrás de este desembolso.
«Más allá de las asignaciones o componentes que puedan explicar legalmente esta remuneración, creemos que corresponde transparentar cómo se origina un incremento de esta magnitud y cuáles son los criterios utilizados para autorizarlo», advirtió la presidenta de Fenats Unitaria.
Vargas concluyó señalando que el debate de fondo apunta a la probidad y al foco en la gestión del gasto fiscal: «La discusión no es solamente cuánto se paga, sino también cuáles son las prioridades en el uso de los recursos públicos en un escenario de restricción presupuestaria».
