Banco del Estado en Fresia: cuando la modernidad pasa de largo

Por Gustavo Cid Asenjo, Director Fundador
26 de agosto de 2026

Una serie de reclamos con grados de indignación, en algunos casos, están provocando los reiterados cortes de luz en el sector urbano de Fresia, donde se concentra la mayor cantidad de servicios públicos para atender requerimientos personales o comerciales.

Uno de ellos es la sucursal del Banco del Estado, donde esta mañana se produjeron varios inconvenientes, especialmente con adultos mayores.

Los reiterados cortes de luz ocurridos en las últimas 24 horas han dejado sin atención, por caída de sistema, al menos dos servicios claves: la atención por ventanilla y los cajeros automáticos.

En el primer módulo señalado, se denuncia filas que debieron soportar adultos mayores para finalmente perder la opción de retirar sus pensiones y otros beneficios. Un cliente indicó a este diario, con indignación, que una señora con discapacidad, tras soportar la espera sin aviso, debió regresar a su domicilio con las manos vacías y sin poder hacer uso de sus recursos secuestrados por una falla atribuida a la empresa proveedora, responsable de mantener activo el servicio. Lo que es una obligación legal, tratándose de un elemento de primera necesidad para la población.

A ello se suma un factor clave que siempre ha estado en la inquietud y queja ciudadana: ¿El único banco de Fresia no tiene un sistema electrógeno que permita salvar situaciones de este tipo y responder con prontitud a la atención y solución de los requerimientos de las personas?

El Banco que se supone es de todos los chilenos, tiene a su sucursal en Fresia en condición de patio trasero.

¿Es que la jefatura a nivel local no tiene argumentos ni autoridad para validar una solución? ¿Solo administra las actividades rutinarias? O, realmente, con hechos demuestra que su gestión no es primaria y que las carencias que día a día enfrenta esta sucursal son parte de un aplastante centralismo, asociado a falta de interés o negligencias.

Ocurre lo mismo en el caso de los cajeros automáticos: a menudo en reparación, sencillamente en mal estado y sin dinero. Por lo que parece extraña la liviandad del nivel central y la insustancial, hasta ahora, gestión de las autoridades comunales.

La presencia de una nueva y moderna estructura comercial que será inaugurada pronto, idealmente motiva la instalación de otras entidades bancarias. En BancoEstado tiene el aprecio de los fresianos, pero no está cumpliendo con algunos estándares mínimos y claves para su buen funcionamiento y correspondiente satisfacción ciudadana.

La modernidad en tecnología, ideas y excelencia en atención, en Fresia pasó de largo.

Una reflexión necesaria

Este relato periodístico tiene un sentido de reflexión más que de crítica, que debe ser radicada en las máximas jerarquías de poder central y, por alcance, a la jefatura local. Que en algún momento, más temprano que tarde, debe luchar por mejorar esta negativa rutina, con argumentos y valentía ante el nivel superior.

Poco o nada tiene que ver este artículo con el esfuerzo diario que los funcionarios manifiestan. A ellos habría que agradecerles porque también son víctimas silenciosas de esta precariedad institucional que, a estas alturas, resulta impresentable.

El problema no está en quienes atienden. El problema está en las decisiones que se toman —o no se toman— en niveles superiores de decisión.