Un golpe a la educación digital: Gobierno no asigna recursos para las Becas TIC y «Yo elijo mi PC» tras 17 años de historia

La presentación del proyecto de Ley de Presupuestos 2027 desató la polémica en el mundo educacional tras confirmarse una decisión que difícilmente caerá bien en las familias y comunidades escolares del país: el Gobierno del Presidente José Antonio Kast decidió no asignar recursos para la continuidad de las Becas TIC, sepultando de paso al emblemático programa “Yo elijo mi PC”.

Si el Congreso aprueba la propuesta presupuestaria en sus actuales términos, el 2026 marcará el final definitivo del beneficio, cerrando un ciclo de 17 años en el que miles de estudiantes de séptimo básico —tanto de colegios públicos como particulares subvencionados vulnerables— recibían un computador portátil, software, contenidos educativos y conectividad móvil gratuita por un año. Tan solo durante este 2026, la medida había alcanzado a beneficiar a más de 96 mil alumnos.

La medida responde fundamentalmente a un severo ajuste en el gasto fiscal impulsado por la actual administración, sumado al complejo historial administrativo que arrastraba el programa en los últimos años. Entre los factores que pesaron en la decisión se encuentran los constantes problemas de gestión detectados por la Contraloría —como el caso de 2024, donde se descubrieron más de cinco mil computadores almacenados sin entregar que terminaron volviéndose obsoletos—, además del encarecimiento de los equipos por el tipo de cambio y las dificultades presupuestarias que ya habían puesto en riesgo el beneficio en discusiones anteriores.

Como era de esperarse, la noticia generó un rechazo inmediato en los gremios docentes. El presidente del Colegio de Profesores, Mario Aguilar, cuestionó duramente la decisión gubernamental, advirtiendo que la supresión de las Becas TIC representa un grave perjuicio directo para los estudiantes y poniendo en duda el verdadero impacto fiscal de recortar una herramienta tan vital para reducir la brecha digital en Chile.

La propuesta ingresa ahora a su compleja tramitación en el Congreso Nacional, donde se espera un intenso debate y presiones desde diversos sectores políticos para intentar revertir la medida y asegurar la continuidad de los equipos para los escolares del país.