Trump por atentado en gala: “Esto le pasa a quienes más hacen”

Washington — La cena de corresponsales de la Casa Blanca, una de las citas más simbólicas del calendario político estadounidense, terminó este sábado lejos del tono festivo que la caracteriza. Lo que debía ser una noche de distensión entre periodistas y poder acabó con decenas de reporteros —aún vestidos de gala— trasladados a la sala de prensa de la Casa Blanca tras el atentado ocurrido horas antes en el hotel Washington Hilton.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, compareció poco después ante los medios con pajarita para confirmar que el sospechoso había sido detenido. Según explicó, el atacante —al que definió como un “lobo solitario”— disparó en el vestíbulo del hotel, cerca de uno de los controles de seguridad. En un primer momento, el mandatario aseguró que confundió el ruido de los disparos con el de “una bandeja que se había caído”.

Durante su intervención, Trump elogió la rápida actuación de las fuerzas de seguridad. “Actuaron con gran rapidez; quedé muy impresionado con el Servicio Secreto”, afirmó. También confirmó que un agente resultó herido, aunque protegido por su chaleco antibalas, y aseguró que no existían alertas previas sobre una amenaza concreta antes del evento.

El presidente aprovechó la comparecencia para situar el atentado en un marco más amplio. “Estos atentados les suceden a las personas que más hacen”, sostuvo, al tiempo que se comparó con figuras históricas como Abraham Lincoln o John F. Kennedy, ambos asesinados durante su mandato. “He estudiado otros magnicidios y siempre les pasan a quienes mayor impacto tienen”, añadió.

El episodio marca el tercer intento violento del que sale ileso el mandatario, tras el ataque en un mitin en Butler (Pensilvania), donde un francotirador llegó a disparar en varias ocasiones, y un incidente previo en un campo de golf en Florida, donde un hombre armado fue detenido con planes de asesinato.

La escena posterior al atentado —periodistas aún con esmoquin y vestidos de gala ocupando la sala de prensa— resume la dimensión de lo ocurrido: una noche concebida para la sátira política que terminó convertida en un recordatorio abrupto de la fragilidad de la seguridad incluso en los entornos más protegidos del poder estadounidense.