22 de julio de 2024

PROVEEDORES DE CHORITOS PARTICIPAN DE PROGRAMA PARA LOGRAR CERTIFICACIÓN INTERNACIONAL

  • Iniciativa es cofinanciada por la CORFO y la empresa St. Andrews, destinando más de $45 millones a capacitaciones y trabajo en terreno, que tendrán una duración de entre 12 a 14 meses.

Un grupo de proveedores de choritos de la Región de Los Lagos se encuentra participando de un programa compuesto por 10 talleres, que les permitirá obtener una certificación para operar con los estándares que demanda actualmente la industria mitilicultora.

El proyecto considera a 24 emprendedores, quienes tienen sus centros de cultivo en Queilen, Dalcahue, Calbuco, Castro, Curanue y Quellón. Todos están asociados a la empresa St. Andrews, que dispuso de los recursos para las capacitaciones junto a la CORFO.

Enrique Díaz, coordinador de la iniciativa, señaló que “el programa tiene como finalidad entregarles herramientas de conocimiento de la normativa vigente, ayudarlos a formar evidencias de sus actividades que puedan ser auditadas bajo una norma específica de inocuidad alimentaria y ambiental, principalmente”.

Entre los contenidos que ya han sido revisados por los participantes destacan los talleres de buenas prácticas acuícolas y conciencia ambiental, el funcionamiento de la Aquaculture Stewardship Council (ASC), que establece protocolos de sostenibilidad; las regulaciones donde se realizan los procesos de cultivo; y la minimización de efectos adversos en torno a la biodiversidad.

René Vera, uno de los proveedores que participan del programa, aseguró que “alcanzar el objetivo de certificarnos va a mejorar nuestra productividad, y contaremos con las nuevas exigencias que demandan los procesos. Los conocimientos sin duda ayudan para mejorar el negocio”.

En tanto, Eduardo Ferrari, Gerente de Operaciones de St. Andrews, valoró el trabajo en conjunto con la CORFO para llevar adelante estas iniciativas e indicó que “al finalizar los talleres nuestros proveedores tendrán todas las capacidades para implementar sistemas de gestión en sus cultivos que les permitan afrontar auditorías que demuestren ser productivamente sostenibles en la región, además de garantizar la certificación en la norma ASC”.