20 de junio de 2024

MARÍA LUISA CORDERO ACUSA «CENSURA» TRAS DESAFUERO: «NO ME CALLARÁN JAMÁS»

Si bien dijo que acatará el fallo de la Corte Suprema, enfatizó que seguirá «desenmascarando a quienes intentan apropiarse de los recursos de nuestro país.

La diputada María Luis Cordero criticó el desafuero en su contra por parte de la Corte Suprema, luego de la querella presentada por la senadora Fabiola Campillai, acusando «censura de la extrema izquierda».

Mediante un comunicado, y sin ofrecer disculpas ni retractarse de las palabras dadas hacia Campillai -poniendo en duda la ceguera provocada por un carabinero en el marco del estallido social-, la parlamentaria dijo que su forma de ser al interior de la Cámara de Diputadas y Diputados le ha traído «consecuencias».

«El ser directa en este país trae consecuencias sobre todo al ser oposición a un Gobierno incompetente con ideas deconstruccionista», aseveró, agregando que el objetivo de quienes la critican es «limitar mi trabajo legislativo y de todos quienes amamos y defendemos a Chile».

«En la Cámara de Diputados he sido maltratada verbalmente por más de una diputada, en los ascensores, pasillos y baños he tenido que soportar faltas de respeto hacia mi persona y guardar silencio, porque si digo algo, la Comisión de Ética determina que soy culpable», manifestó.

Cordero subrayó que en su labor como congresista «mi franqueza ha sido la razón de que muchos me intenten cancelar».

«Querido Chile, no me callarán jamás y esta censura que desea la extrema izquierda no la logrará, ya que seguiré con mas fuerza que nunca desenmascarando a quienes intentan apropiarse de los recursos de nuestro país. Seguiré recorriendo las calles junto a los vecinos del distrito que decidió darme la responsabilidad de llevar a cabo el trabajo parlamentario de manera responsable y leal», prosiguió la ‘doctora’ Cordero.

Finalmente, si bien enfatizó que respetará el fallo de la Corte Suprema, sentenció: «Es inaceptable que, a raíz de un comentario emitido en un medio de comunicación, me encuentre hoy en día en un proceso judicial de desafuero, que coarta la posibilidad de seguir representando a quienes me eligieron y especialmente se me imposibilite ejercer mi rol fiscalizador en medio de la crisis de corrupción política más grande de nuestro país donde si existen delitos y cómplices que hoy gozan de impunidad».