La regularización del principal camposanto comunal pone fin a un pendiente administrativo de 1937 y abre la puerta a futuras mejoras en seguridad y mantención.
El Cementerio Municipal de Fresia dio un paso histórico al concretar la firma de la escritura de donación que traspasa oficialmente el terreno al dominio de la municipalidad, poniendo fin a una situación administrativa pendiente desde 1937. La rúbrica estuvo a cargo del alcalde Miguel Cárdenas Barría y del arzobispo de Puerto Montt, monseñor Fernando Ramos, abriendo un nuevo capítulo para la gestión y el cuidado de un recinto de profundo significado para las familias fresianas.
El camino para alcanzar este acuerdo requirió de cuatro años de intensas gestiones orientadas a localizar la documentación histórica indispensable para el traspaso. La clave del proceso se produjo tras una exhaustiva búsqueda que permitió encontrar el protocolo de la escritura original en el Conservador de Bienes Raíces de Calbuco, un hallazgo que destrabó las conversaciones con el Arzobispado y facilitó la tramitación de los antecedentes registrales previos en Puerto Varas.
La fase final del proceso administrativo contempla la inscripción de la escritura de donación en el Conservador de Bienes Raíces correspondiente, lo que incorporará de manera definitiva el terreno al patrimonio municipal. Este avance legal le otorgará al municipio las facultades necesarias para planificar y ejecutar mejoras integrales en materia de seguridad, iluminación, mantención y ornamentación del recinto.
Estas proyectadas mejoras responden directamente a los recurrentes reclamos y preocupaciones de los vecinos ante los hechos de delincuencia, robos y daños registrados en las sepulturas. De este modo, la administración comunal busca resguardar el respeto y la dignidad que merecen quienes descansan en el lugar, ofreciendo a su vez condiciones más seguras y adecuadas para los familiares que concurren habitualmente a visitar a sus seres queridos.
