A 18 ños de la erupción del volcán Chaitén, Chile mantiene bajo vigilancia permanente a 45 volcanes activos, según han informado expertos del SERNAGEOMIN, especialmente en la zona sur-austral del país, donde se concentra gran parte de la actividad volcánica nacional.
Un día como ayer, pero hace 18 años —en 2008—, el Volcán Chaitén protagonizó una sorpresiva y violenta erupción de tipo pliniana. El evento comenzó cerca de las 23:38 horas del 1 de mayo y se intensificó durante la madrugada del 2 de mayo, generando una enorme columna eruptiva visible a gran distancia. La magnitud del fenómeno provocó temor y desconcierto en la comunidad de Chaitén, cuyos habitantes enfrentaban una situación nunca antes experimentada.

Días previos a la erupción, se había registrado un enjambre sísmico en la zona, una señal que, con el tiempo, se entendería como un claro precursor del evento volcánico. Sin embargo, en ese momento no se dimensionó su real importancia.

El desconocimiento sobre el origen de la erupción llevó a que algunos pobladores la atribuyeran inicialmente al cercano Volcán Michinmahuida. Esto se debía a que el macizo que entró en erupción era conocido localmente como “cerro Chaitén” y no era percibido como una amenaza. Hasta ese momento, no existían mapas de peligro volcánico para la zona ni el volcán figuraba en los principales sistemas de monitoreo. A pesar de estudios previos que sugerían su carácter volcánico, era considerado inactivo, lo que reflejaba la información disponible y difundida por las autoridades en ese entonces.

La erupción del Chaitén marcó un antes y un después en la gestión del riesgo volcánico en Chile, impulsando mejoras significativas en los sistemas de monitoreo, alerta temprana y educación de la población frente a este tipo de amenazas naturales.

