Fresia Ahora revisó oficios de Contraloría vinculados a denuncias por eventuales desórdenes administrativos en la Municipalidad de Llanquihue. Consultada por este medio, la concejala Constanza Velásquez confirmó que la auditoría ya comenzó y aclaró que se trata de un caso distinto al de Educación.
La fiscalización se relaciona con antecedentes presentados por la edil ante el organismo contralor, los que apuntan a eventuales desórdenes administrativos vinculados al control de activos fijos y la gestión financiera del municipio. En febrero de este año, Contraloría ya había informado que una presentación de la concejala sería incorporada como insumo dentro de su planificación de auditorías.
“Hoy se instaló un equipo de la Contraloría General de la República en la Municipalidad de Llanquihue para iniciar una auditoría que se extenderá aproximadamente por dos meses”, señaló Velásquez a Fresia Ahora.
La concejala explicó que el proceso “nace a partir de una denuncia que presenté en diciembre por una serie de desórdenes administrativos relacionados con el control de los activos fijos y la gestión financiera del municipio”. Agregó que “en febrero fui informada de que la denuncia había sido incorporada a la planificación anual de Contraloría y hoy ese trabajo ya comenzó”.
Los antecedentes coinciden con un oficio emitido por Contraloría en abril de 2026, donde el organismo informó al alcalde de Llanquihue que se encontraba definido iniciar un proceso de fiscalización en la municipalidad antes del término del primer semestre de este año, aunque sin precisar una fecha específica de ejecución.
Velásquez sostuvo que su rol como concejala es fiscalizar y recurrir a los organismos competentes cuando no existen respuestas suficientes. “Como concejala, mi deber es fiscalizar. Cuando la información no llega o las respuestas son insuficientes, corresponde recurrir a los organismos competentes para que sean ellos quienes determinen si existen observaciones o responsabilidades”, afirmó.
La edil aclaró además que esta auditoría no corresponde al caso de Educación que actualmente genera preocupación en la comuna. “Esta auditoría es completamente distinta al caso de Educación que hoy preocupa a la comuna. Son procesos diferentes y responden a denuncias distintas”, indicó.
En su declaración, la concejala también recordó otros episodios que, según señaló, han marcado la gestión municipal en los últimos años. “Es inevitable recordar que en los últimos años nuestra comuna ya ha debido enfrentar situaciones complejas. El caso del Bibliomóvil terminó con antecedentes remitidos al Consejo de Defensa del Estado por un perjuicio cercano a los 40 millones de pesos. Posteriormente, el proyecto deportivo también derivó en antecedentes por alrededor de 10 millones de pesos”, expresó.
Respecto al área de Educación, Velásquez manifestó que existe inquietud por una deuda que, según indicó, superaría los $1.700 millones. “Hoy el caso de Educación se suma a esa preocupación. Estamos hablando de una deuda superior a los 1.700 millones de pesos y esperamos que, cuando el alcalde retome sus funciones en agosto, pueda entregar explicaciones claras a la comunidad respecto de qué ocurrió con esos recursos y cómo se llegó a una situación de esta magnitud”, señaló.
Finalmente, la concejala enfatizó que la comunidad requiere claridad respecto del uso de los recursos públicos. “Los vecinos de Llanquihue merecen respuestas, transparencia y la tranquilidad de que cada peso de los recursos públicos se administra correctamente”, cerró.
