El Servicio Hidrográfico y Oceanográfico de la Armada estableció la medida preventiva para el territorio insular tras un fuerte sismo registrado en Centroamérica. Las autoridades cifraron la llegada de las primeras ondas para las 22:41 horas de este viernes en horario continental.
Alerta en Rapa Nui: Senapred declara estado de precaución y ordena evacuar zona de playa tras terremoto 7,7 en Panamá. Durante la tarde de este viernes, un sismo de gran magnitud registrado en Centroamérica activó los protocolos de emergencia nacional en el territorio insular chileno. Un terremoto de magnitud 7,7 sacudió Panamá este viernes. Según los registros del Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), el movimiento telúrico ocurrió a las 14:56 horas (horario de Chile continental) y tuvo su epicentro a 14 kilómetros al suroeste de la localidad de Pitaloza Arriba.
Como consecuencia de este evento sísmico, el Servicio Hidrográfico y Oceanográfico de la Armada (SHOA) evaluó la situación y estableció un estado de precaución para Isla de Pascua ante la amenaza de tsunami. La directora nacional de Senapred, Alicia Cebrián, informó sobre las acciones preventivas adoptadas por las autoridades, señalando que se ha declarado estado de precaución para el territorio, lo que implica abandonar la zona de playa en el momento en que Senapred junto con el SHOA lo determinen, mientras se trabaja en la elaboración de la alerta amarilla y se monitorea el resto de la costa.
De acuerdo con el boletín oficial emitido por el SHOA a las 14:56 horas, la hora estimada de arribo de las primeras ondas de tsunami a la costa de Isla de Pascua está calculada para las 22:41 horas de este viernes, lo que corresponde a las 20:41 horas en horario insular local.
Los organismos de emergencia recuerdan a la comunidad y visitantes de Rapa Nui las pautas esenciales de autocuidado, destacando la importancia de mantenerse alejados de la zona de playa y franja costera según las indicaciones de los sistemas de mensajería SAE y las autoridades locales. Asimismo, se advierte que un tsunami puede prolongarse durante varias horas, por lo que el peligro no cesa con la llegada de la primera ola, la cual no necesariamente es la más destructiva. Los efectos también pueden amplificarse notablemente en bahías cerradas, generando fuertes corrientes en puertos y caletas. Las autoridades continúan monitoreando el desarrollo del evento y la evolución del resto del litoral nacional a través de los canales oficiales.
