Un testimonio recogido en el sector cercano a la línea férrea de Puerto Varas aporta nuevos detalles sobre lo ocurrido tras el ataque que dejó gravemente herido al sargento Figueroa. El relato, que ya estaría siendo analizado por el equipo especializado de la Fiscalía de Chile, describe los momentos de tensión inmediatamente después de los disparos.
Según el testimonio, tras oírse varios impactos de bala en la madrugada, una voz femenina rompió el silencio del lugar. La mujer habría increpado a uno de los presuntos involucrados por su nombre, en medio de la confusión. De acuerdo con el relato escuchado por vecinos, el grito fue claro: «¿Qué hiciste, Enrique? Enrique, levántate, vámonos, corre, corre, vámonos», lo que podría transformarse en un antecedente relevante para la investigación.
El mismo testigo señala que luego de ese momento se escuchó la huida de varias personas a través de la línea férrea. Las características del terreno —con piedras y durmientes de madera— hicieron que el ruido de las pisadas fuera particularmente notorio. Según la descripción, al menos cuatro individuos habrían escapado juntos, perdiéndose entre la oscuridad del sector.
Minutos después del ataque, el ambiente en el lugar seguía marcado por la tensión. Cerca de 15 minutos más tarde, la misma voz femenina habría sido escuchada nuevamente, esta vez llorando y gritando, lo que reforzaría la hipótesis de que la mujer estaba presente en el lugar de los hechos.
Tras los disparos, vecinos comenzaron a salir de sus casas y observaron a funcionarios policiales intentando asistir al sargento herido. Un testigo recuerda haber escuchado a los uniformados identificarlo mientras pedían apoyo: «Figueroa… tanto, tanto», en referencia a su compañero mientras llegaban refuerzos.
Actualmente, las policías —entre ellas la Policía de Investigaciones de Chile y Carabineros de Chile— trabajan en establecer la identidad de la persona mencionada en el testimonio y reconstruir la dinámica exacta de la huida.
