A ocho días de la ceremonia de traspaso de mando, el presidente electo José Antonio Kast rompió inasistido e inédito el proceso de transición con el mandatario saliente Gabriel Boric, provocando una tensión política sin precedentes en el país.
Qué ocurrió
La ruptura se produjo después de una reunión en el Palacio de La Moneda que terminó abruptamente tras apenas 22 minutos. Kast decidió suspender todos los encuentros bilaterales con el gobierno saliente por lo que calificó como falta de confianza en la información que estaba recibiendo su equipo.
Según Kast, “Terminamos el proceso de traspaso porque no confiamos en la información que se nos está entregando. Requerimos una mayor auditoría e información”.
El motivo principal de la disputa fue un proyecto de cable submarino de fibra óptica entre Chile y Hong Kong, impulsado por la empresa China Mobile, que generó sanciones de Estados Unidos contra tres autoridades del gobierno de Boric.
Choque de versiones
La tensión entre ambos líderes se profundizó por versiones distintas sobre si Boric había informado oportunamente a Kast sobre ese proyecto.
- Boric afirmó que sí lo había hecho, y aseguró que lo había conversado con Kast antes de que estallara la crisis de las sanciones, incluso en una llamada el 18 de febrero.
- El gobierno electo mantiene que esa información no fue comunicada de forma clara ni en las reuniones previas de traspaso.
Reacciones tras el quiebre
Tras la ruptura, Boric criticó la decisión de Kast y lamentó el impacto político del episodio: “Lamento profundamente que el presidente electo, José Antonio Kast, haya tomado la decisión de empañar la sana y orgullosa tradición republicana de realizar un traspaso de mando…” (dijo Boric en sus declaraciones públicas).
A pesar de la crisis, Boric también manifestó su disposición a retomar el diálogo: “Nuestra mano está tendida… Avancemos juntos por Chile”.
Contexto histórico
Este quiebre en la transición presidencial es considerado un hecho sin precedentes en la historia reciente de la democracia chilena debido a la ruptura explícita de la coordinación entre gobiernos saliente y entrante a pocos días del cambio de mando.
