Puerto Montt conmemorará los 57 años de la masacre de Pampa Irigoin con romería, velatón y cine de memoria

Las actividades se realizarán este lunes 9 de marzo e incluyen una romería al Cementerio General, una velatón en el mural conmemorativo de la población Manuel Rodríguez y una muestra audiovisual abierta a la comunidad en Galería Puerto.

Con una romería y una velatón se conmemorará un nuevo aniversario de la masacre de Pampa Irigoin en Puerto Montt, uno de los hechos más sangrientos en la historia de la ciudad y que terminó con diez pobladores muertos tras una toma de terreno ocurrida en 1969.

El acto, en el que se recordarán los 57 años de estos hechos, se realizará este lunes 9 de marzo y es organizado por la Agrupación de Familiares y Amigos de Pampa Irigoin. La jornada comenzará con una romería al Cementerio General desde las 11:00 horas y continuará con una velatón en el mural conmemorativo ubicado en calle Las Acacias, en la población Manuel Rodríguez.

En el marco de la conmemoración también se desarrollará el Encuentro de Cine y Memoria del Reloncaví, instancia que busca promover la reflexión y mantener viva la memoria histórica del territorio a través del cine. La jornada contempla una muestra audiovisual con la exhibición de tres obras realizadas en la zona: “Herencia Digna, Memorias de Puerto Montt”, de Carlos Rojas (14 min); “El Amanecer”, de Aukaleb Ankaro (21 min); y “Ni toda la lluvia del Sur”, de Paulo Vargas (60 min). Tras cada proyección se realizará un conversatorio abierto con el público para dialogar en torno a estos hechos y su significado para la historia local.

La actividad se llevará a cabo el lunes 9 de marzo de 2026, a las 16:00 horas, en Galería Puerto, ubicada en el Pueblito Melipulli, con entrada liberada.

Los hechos

En marzo de 1969, cerca de 90 familias de escasos recursos, apoyadas por el entonces diputado electo y regidor socialista Luis Espinoza, ocuparon un terreno en el sector conocido como Pampa Irigoin, en Puerto Montt, con la intención de obtener su expropiación por no uso de la tierra, posibilidad contemplada en la legislación chilena de la época, y así construir allí sus futuras viviendas.

La ocupación se desarrolló inicialmente de manera tranquila y pacífica, sin una acción inmediata por parte de Carabineros. Durante cuatro días se mantuvieron negociaciones sin señales por parte del gobierno de que se realizaría un desalojo. Sin embargo, al quinto día de ocupación, y tras recibir refuerzos desde otras prefecturas, la policía ingresó al lugar con el objetivo de poner fin a la toma, cuando ya había más de 400 pobladores en el sitio.

El desalojo se efectuó durante la madrugada, con la intención de sorprender a los ocupantes mientras dormían. No obstante, los sistemas de alerta improvisados por los pobladores —latas atadas con alambre a baja altura— permitieron advertir la presencia policial. Los ocupantes reaccionaron con palos y piedras, mientras que la policía respondió con carabinas y gases lacrimógenos.

El operativo dejó un saldo de nueve pobladores muertos y cerca de 50 heridos entre los ocupantes, además de 23 carabineros lesionados. En el procedimiento participaron cerca de 200 efectivos policiales dirigidos por el coronel Alberto Apablaza y el mayor Rolando Rodríguez, quienes actuaban bajo las órdenes del entonces ministro del Interior, Edmundo Pérez Zujovic, y del intendente subrogante de la zona, Jorge Pérez Sánchez.