El cardenal Fernando Chomalí se refirió este martes a la tensión generada entre el Presidente Gabriel Boric y el presidente electo José Antonio Kast, luego de la fallida reunión bilateral en el marco del proceso de traspaso de mando.
El encuentro, que se extendió por cerca de veinte minutos, terminó abruptamente tras una discrepancia sobre una supuesta conversación relacionada con las advertencias de Estados Unidos respecto del proyecto del cable submarino chino.
Según explicó el Presidente Boric, la reunión se interrumpió luego de que Kast le solicitara retractarse de sus declaraciones públicas. “Ha llegado a la reunión exigiéndome que me retracte de los dichos de que yo le había informado de esta situación antes y como eso es falso y no lo voy a hacer, decidió que las siguientes bilaterales no sucedieran”, declaró el Mandatario.
Por su parte, José Antonio Kast entregó su versión del episodio, señalando que el jefe de Estado “finalmente me esboza una situación compleja respecto de lo que es el denominado cable y de algunas situaciones complejas que se estaban dando respecto de la posición que tiene en esta materia el gobierno de Estados Unidos”.
En medio de la controversia, el arzobispo de Santiago utilizó su cuenta en la red social X para hacer un llamado público al entendimiento entre ambas autoridades. “como Chile tiene vocación de entendimiento y no de enfrentamiento (card. R Silva), llamo a G. Boric y a J A Kast a que vuelvan a dialogar”.
El cardenal agregó además: “Chile pide consensos y unidad. Además, sería un gran ejemplo para los jóvenes. El todo es más que las partes. ¡Atrévanse por amor a Chile!”.
Tras el emplazamiento, el Presidente Boric respondió escuetamente: “100% disponible”.
Desde el Ejecutivo, la ministra vocera Camila Vallejo también manifestó la disposición del Gobierno a continuar el proceso institucional. “nuestra mano está tendida. Seguimos teniendo total disposición de continuar en el respeto de la tradición republicana de un traspaso limpio, transparente y ordenado”.
La situación marca un momento de alta tensión en el proceso de transición presidencial, en medio de un debate que mezcla relaciones internacionales, transparencia y conducción política.
